Tarima maciza – Iroko – Chlorophora excelsa

Descripción de la madera.

La madera del iroko tiene un color que varía entre el pardo amarillento
y el pardo oscuro pero su aspecto es muy característico por las bandas
pálidas de tejido blando que van asociadas a los vasos. El color de la
madera de albura es amarillo-pálido o blanco-amarillento y el del duramen
marrón amarillento, que se pone de color marrón dorado en su exposición
a la luz. Cuando está expuesto al exterior, la madera adquiere un color
blanco grisáceo. Los anillos de crecimiento son visibles y sus radios
leñosos son finos.

Propiedades tecnológicas.

El tiempo de secado es normal. Se seca bien y no presenta riesgos de que se
produzcan deformaciones ni de que aparezcan fendas. En el secado al aire libre,
los rastreles dejan señales mas o menos marcadas. Se puede evitar este
defecto haciendo un secado en vertical antes del apilado o exponiendo la madera
al sol durante algunas semanas para que el color sea uniforme después
del secado. Es semejante a la teca, pero su textura es más gruesa, es
algo más ligera y carece del olor característico y del tacto grasiento
de ésta.

Algunas veces existen depósitos pétreos alojados en cavidades.
A pesar de no ser demasiado fuerte, la madera del iroko se puede comparar con
la teca por las demás propiedades. Tiene también gran durabilidad
y, siempre que la dirección del grano sea continua, le supera ligeramente
en estabilidad. Puede ser aserrada y trabajada sin dificultad, aunque los depósitos
pétreos pueden dañar los dientes de las sierras y las hojas de
las herramientas cortantes. Puede presentar depósitos minerales que le
comunican un aspecto pardo, ocasionando problemas en el aserrado.

Cuando se sierra madera seca el serrín fino puede provocar reacciones
alérgicas. Es buena para la obtención de chapa por desenrollo
y mediante corte a la plana con alto rendimiento en éste último
caso, como consecuencia del diámetro medio de las trozas, presentando
unicamente problemas por dlos depósitos calcáreos. Cuando la fibra
es entrelazada da lugar a chapas alistadas o de fantasía, de gran aplicación
en decoración y mobiliario. El encolado, clavado y atornillado no presentan
problemas. Se muestra repelente a las pinturas, barnices y tintes que se sequen
por oxidación. Es consecuencia de la presencia de clorofila (antioxidante)
que impide el secado de los tintes, pudiendo resolver estos problemas utilizando
lavados con alcohol o cetonas, siendo desaconsejado el lavado con aguarrás.
Se aconseja el empleo previo de tapaporos.

Procedencia y disponibilidad.

También llamada falsa teca o teca africana.

Es una importante madera africana, que su utiliza en toda su amplia área
de distribución en Africa Tropical. Desde Sierra Leona , oeste, hasta
Tanzania, este, y desde Senegal hasta Gana.

Es un árbol muy grande, de 50 m de altura, que produce troncos cilíndricos
y lisos que, en Africa, suelen ser exportados después de darles una sección
cuadrangular o bien desprovistos de la albura.

Sus masas forestales son importantes, de producción, comercialización
y exportación estable. La exportación del Iroko en rollo está
prohibida en Costa de Marfil y en Ghana.

De fibra recta, generalmente el grano es entrelazado y varía de medio
a grueso, algunas veces, irregular. En las caras de los despieces sobre el costero
ofrece un flameado de aspecto similar a la madera de roble.

Durabilidad natural e impregnabilidad.

La madera está clasificada como muy durable o durable frente a los hongos,
durable a las termitas y sensible a los xilófagos marinos. La madera
de albura es sensible a los líctidos.

La madera de duramen no es impregnable y si la de albura.

Aplicaciones y utilización.

La madera del iroko presenta una combinación de propiedades muy favorables.
Es adecuada para las mismas aplicaciones que la teca aunque carece del efecto
decorativo de ésta, por lo que es poco utilizada para la fabricación
de muebles. Puede ser empleada en la construcción de botes y de otras
embarcaciones, en mostradores y bancos, tanto domésticos como públicos.
Otros usos: Chapas decorativas, tableros contrachapados estructurales, puertas,
ventanas, suelos, parquets, tarimas, escaleras, ebanistería, carpintería
de armar, madera laminada encolada, puentes, tornería, etc.